Los programas de investigación
Atlas
infográfico de Quito (1985-1992)
Este
programa de investigación se inició a finales de
los años ochenta en un contexto de fuerte expansión
urbana difícil de controlar. La producción de conocimientos
sobre la ciudad de Quito era indispensable para regular y organizar
el crecimiento urbano. El programa implicó la participación
de una docena de investigadores tanto del ORSTOM (actual IRD)
y como de varias instituciones locales: el Instituto Geográfico
Militar (IGM), el Instituto Panamericano de Geografía e
Historia (IPGH) y el Municipio de Quito.
Al
primer objetivo académico se le sumó otro: desarrollar
y utilizar los sistemas de información geográfica
que a la época daban sus primeros passos. Fue así
que con el AIQ se inició la generación de la base
de datos localizados y la producción de mapas temáticos.
Para lograrlo se desarrolló el SIG Savane (actualmente
llamado SavGIS) que se ha utilizado en el Municipio de Quito desde
entonces.
El
AIQ continúa siendo una referencia ineludible sobre la
ciudad de Quito ya que contiene información sobre características
naturales, riesgos, servicios públicos, equipamientos,
dinámicas poblacionales, características de la vivienda,
dinámicas de crecimiento urbano, caracterización
de barrios, movilidad, etc. Los análisis están acompañados
de mapas temáticos y una descripción de la metodología
desarrollada. Tales metodologías todavía son tomadas
como referencia en nuevas investigaciones.
El
programa finalizó con la impresión del Atlas
infográfico de Quito
Quebradas
y riesgos naturales en Quito (1989)
Responsable:
Pierre Peltre, IRD
Históricamente
la ciudad de Quito ha sufrido accidentes de origen tanto climático
como geomorfológico relacionados con los escurrimientos
de superficie perturbados por la urbanización: inundaciones,
avenidas de lodo, derrumbes y hundimientos. Por este motivo, se
estudió el pasado de estos fenómenos ya que en un
medio urbano en donde la modificación radical del medio
natural interfiere necesariamente en las causas climáticas,
el enfoque únicamente geomorfológico permite difícilmente
llegar a conclusiones utilizables.
El
enfoque histórico se basa en la revista de prensa de los
periódicos para intentar analizar la frecuencia de los
accidentes y realizar su cartografía. La revisión,
desde 1900, del principal diario quiteño (El Comercio),
permite detectar 317 eventos climáticos que causaron suficientes
daños como para ser tomados en cuenta por los periodistas.
Una parte de estos eventos afectaron varios lugares en la ciudad,
y, en realidad, fueron 517 accidentes morfoclimáticos urbanos
los registrados en 89 años, es decir, en promedio, más
de cuatro por año, aunque no todos tuvieron la misma amplitud
ni la misma gravedad.
En
muchos casos, estos accidentes provocaron efectos desastrosos
a escala del barrio, y su costo, material y social, no ha sido
nada despreciable en un tejido urbano que se ha desarrollado considerablemente
durante los cuatro últimos decenios. Las técnicas
de construcción de la ciudad, y luego las políticas
de manejo del medio urbano, han influido fuertemente sobre la
sensibilidad de éste a los excesos del clima.
Esta
investigación se resume en el artículo “Quebradas
y riesgos naturales en Quito, 1900-1988”
Escenario
sísmico de Quito (1995)
El
proyecto, llevado a cabo en 1995, contó con la participación
de OYO Corporation, Escuela Politécnica Nacional (EPN),
Municipio del Distrito Metropolitano de Quito, GeoHazards International
y el ORSTOM (actual IRD). El proyecto involucró a más
de cien participantes de varios países y áreas del
conocimiento.
Debido a que Quito es una ciudad con alto riesgo sísmico,
debido a la reputación de los especialistas ecuatorianos
en ciencias de la tierra y a las investigaciones que el entonces
ORSTOM venía desarrollado en el Ecuador, se eligió
a la ciudad de Quito para la realización del “Proyecto
para el Manejo del Riesgo Sísmico de Quito”. El propósito
fue proporcionar directivas para ayudar al gobierno municipal
y nacional, a las empresas privadas y la población en general,
a fin de reducir los daños que podrían producirse
en caso de sismo. Para lograrlo, se definieron tres objetivos:
•
Mejorar el conocimiento sobre el peligro sísmico en Quito
• Crear conciencia sobre su riesgo sísmico
• Diseñar programas para manejar dicho riesgo
En
la primera fase del proyecto, un equipo internacional de más
de 40 especialistas estimó la magnitud y localización
de terremotos que podría afectar a Quito en el futuro,
la intensidad del sacudimiento que podrían producir y el
daño que provocarían en los edificios y la infraestructura
de Quito.
En
una segunda fase, se estimó el daño que potencialmente
ocurriría en las edificaciones y la infraestructura. Para
lograrlo se inventariaron los tipos de infraestructuras existentes
en la ciudad, se analizó su respuesta frente a varios niveles
de intensidad de sacudimiento y se estimó su daño.
Finalmente
se plantea un escenario de los posibles impactos de un potencial
sismo cercano a Quito en el momento del sismo, una semana y un
mes después: bloqueo de calles, daños en infraestructuras
y equipamientos urbanos, desabastecimiento de agua, electricidad,
saturación de líneas telefónicas, paralización
de actividades comerciales y turísticas, financiamiento
escaso para reconstrucción, etc.
Una
síntesis del estudio se encuentra en: El
escenario sísmico de Quito
Medio
ambiente urbano (1994-1998)
Dirigido
por Pascale Metzger con la colaboración de Nury Bermúdez.
El
objetivo general de este programa de investigación fue
aportar un nuevo conocimiento de la ciudad, concentrándose
en el aspecto ambiental. Este trabajo constituyó un desafío
científico al no existir un marco conceptual definido y
un método comprobado para analizar la cuestión ambiental
urbana. La investigación parte, entonces, con una propuesta
conceptual: Se considera el medio ambiente urbano como el resultado
material, histórico y espacializado de los modos de producir
y consumir los “bienes comunes”. Cinco bienes comunes
fueron analizados: el suelo, el agua, el aire, el aseo y la movilidad,
para los cuales se intentó determinar los modos de producir
y de consumirlos en Quito.
Así
la disminución de la densidad de la ciudad tiene como consecuencia
un aumento de la producción del suelo urbano y la reducción
de otros tipos de ocupación tales como los cultivos y los
bosques. En cuanto al agua: se producen enormes cantidades de
agua potable y el consumo es de tipo doméstico. Este modo
de producir y consumir constituye una presión considerable
sobre el medio ambiente, por las importantes captaciones efectuadas
en cuencas hidrográficas alejadas. Además incide
en la disponibilidad del recurso agua debajo de las fuentes de
captación e implica altos costos para las finanzas públicas.
La
posibilidad de mejorar la calidad del aire pasa por las políticas
de transporte colectivo ya que el fomento de sistemas como el
trolebús, reducen la contaminación del aire. Por
último existen varias formas de producción de aseo:
la recolección de basura, el reciclaje. No obstante, se
consideraba a la época que el botadero de Zámbiza
no constituía una buena alternativa ambiental, pues representa
riesgos para la población, el suelo y el agua.
La
combinación espacial de los modos de producir y consumir
esos 5 bienes comunes permitió la definición de
perfiles ambientales de los barrios de Quito.
Dos
publicaciones derivaron de esta investigación: El
medio ambiente urbano y
Perfiles
ambientales de Quito
Sistema
de información y riesgos en el DMQ (1999-2004)
Dirigido
por Robert D´Ercole y Pascale Metzger. IRD-MDMQ
Dada
la diversidad de peligros de origen natural (erupciones volcánicas,
inundaciones, sismos, derrumbes, deslizamientos) y de origen antrópico
(incendios, accidentes industriales) a los que está expuesto
el Distrito Metropolitano de Quito, se inicia un nuevo programa
de investigación que tenía como objetivos:
•
Mejorar el conocimiento de la vulnerabilidad y de los riesgos
en el Distrito Metropolitano de Quito
• Desarrollar metodologías adecuadas de análisis
de vulnerabilidad en medio urbano
• Producir herramientas para la toma de decisiones, destinadas
ya sea a los planificadores urbanos (planificación preventiva)
o a los organismos operativos en caso de emergencias (manejo de
crisis).
La
filosofía general del programa se basó en la idea
de que, para ser eficaz, una política de prevención
de los riesgos a la escala del sistema urbano de Quito, debe prioritariamente
dedicarse a proteger los elementos y espacios que son a la vez
los más importantes para el territorio urbano y los más
vulnerables. Esta vulnerabilidad puede estar ligada a la exposición
a amenazas de dichos elementos y espacios, pero también
a muchos otros factores como la capacidad de los sistemas sociales,
técnicos o territoriales a generar sus propias amenazas,
la calidad de la accesibilidad, de las alternativas de funcionamiento,
etc.
Se
estudiaron tres ejes:
• La población y sus necesidades (población,
educación, salud, recreación, patrimonio, cultura)
• La logística urbana (abastecimiento de agua potable,
alimentos, combustibles, energía eléctrica, telecomunicaciones,
movilidad)
• Economía y gestión (empresas y valor del
suelo)
Para
el análisis de la información fue necesario el tratamiento
de los datos existentes en la base de datos de la DMPT y su alimentación.
El
análisis de los datos permitió destacar y jerarquizar,
para cada tema, los elementos que pueden considerarse esenciales,
estratégicos, claves para el funcionamiento del DMQ y para
el manejo de la crisis. El siguiente paso fue analizar la vulnerabilidad
de los elementos identificados y de los espacios donde estos elementos
se ubican; en otras palabras, definir los espacios más
sensibles y estratégicos donde las acciones de reducción
de riesgo son prioritarias.
A través
de esta investigación se desarrolla una nueva metodología
de evaluación de la vulnerabilidad de un sistema urbano
y ofrece numerosas posibilidades de reducción de riesgos.
Tres
publicaciones resumen el programa de investigación:Los
elementos esenciales del DMQ, La
vulnerabilidad del DMQ y Movilidad,
elementos esenciales y riesgos en el DMQ.